La noche era hembra y estaba en celo. Quería candela la oscuridad con el mamado calor. El desmedido calor a principios de noviembre me había hecho sentirme un ser bipolar sin medicamentos o terapia. Aquí estaba sentado en un comedor. Me aturdía el silencio de la casa, los quejidos de unos kokodrilitos, el sigilo de Lady Kokodrile. Mis dedos tecleaban con fuerza, mi escritura adquiría filo y mi ironía encontraba así el desbordamiento de la imprecisión del destiempo. A lo lejos escuchaba un sin número de preguntas, las típicas del quien te hospeda… ¿Qué si quieres chocolates, qué si quieres mas, qué no encuentro esto, qué esto y lo otro… qué el nuevo restaurante que abrieron hace dos meses o era el PetStore? No tenia mente para escuchar preguntas menos el interés de contestarlas. Respondía mecánicamente no se qué. Mientras los ciento de kokodrilitios salían por debajo de la cocina unos sin calzones, otros verijones en calzones blancos… nada agradable ver la frescura de un cuerpo hinchado de grasa. Yo fijaba la vista en la pantalla de ordenador. Ponía un punto y aparte, fingía que escribía aunque al paso de las letras comenzaba a pensar que esto pasaría a ser otro disparate mío. De reojo veía mi entorno y pensaba en hombres ahogándose pidiendo auxilio. Chingense ellos y yo no había helicóptero a la distancia ni tampoco delfines rescatistas valia mejor ser deborados por tiburones. Quedaba tomárme el asunto filosóficamente por lo que interpuse a mi mismo ¿El por qué había terminado en Suburbia?
Habían bastado 15 minutos para aceptar la invitación. Un minuto para decir si y los 14 restantes para convencerme que había hecho lo correcto. Fuera de los 15 mi arrepentimiento tenía su fuerza natural. Cuando llego la hora apareció Lady Kokodrile, escuche que me dijo vámonos y yo conteste entre dientes ¿a dónde? En efecto ya era demasiado tarde. Si serás si serás tendrías que ser el chavo del ocho, me toco revivir la escena del sabio regaño de don Ramón sin ni si quiera acceder mi cuenta de YouTube. Me desencantaba ser yo el autor principal de mi mala suerte. ¿Qué shingaous hacia dentro de un SUV en route a Suburbia? Una especie de meditación que hizo el viaje de 35 minutos largo. Digo largo porque por más que quise no pude generar respuesta. Adiós la urbanidad bienvenida sea la felicidad del fraccionamiento, casas con garaje, mujeres embarazadas empujando carriolas llenas de niños y de muñecas, de árboles plantados por humanos, de happy people con su sticker I vote —¡señores la elección fue ayer!
¡Demonios Malditos! – ni modo a recurrir al silencio, a ensimismarme, a contestar en breve y quedito, a fingir que estaba ocupado, que escribía… Mientras tanto los kokodrilitos se me subían por las piernas, otros se me colgaban del cuello otros me decían que si conocía Iron Man. Otros me invitaban a que les enseñara a hacer push ups… Seguía pensando el reino animal era muy complicado y ni como huir. Yo mismo me había hundido.
Gritaba en silencio.
Wednesday, November 3, 2010
Tuesday, November 2, 2010
Sobre la impasividad del aire y de mas chingaderas.
Empiezo el 3435 de mal genio. Aborreciendo el ente, el subsuelo, el más allá, los sistemas de dioses con todos sus seguidores que se pudren asimismo en plegarias. ¡El Holocausto de lo mismo por siglos y siglos amén! Antes tenía la literatura como universo, la inspiración de una diosa drogadicta, la odisea tentándome y la auto-didáctica como reto. Un par de heroínas ahora convertidas en Parcas. Mi mejor contingencia la incertidumbre de no saber en que terminaría todo esto. Ocho años olímpicos, dos Olimpiadas, dos grandes épocas después aquí estaba: inquebrantable, contento, fuerte, voluntarioso, maldito. Sentía que me faltaba morirme o tener una experiencia ultra fantástica con la muerte, caldeármela… besarla… decirle tu chinga tu madre y después mandarla a la chingada como solía hacer con la gente del sexo opuesto. Habría gente que me aconsejaría... pues te falta ser hombre gay, vegetariano, y defender el planeta tierra y a los animales, comprar casa, volver a tener otro hijo, cambiar de carrera, votar y decir por las redes sociales como retardado “I Vote”. Yo le diría a toda esta gente, ustedes a chingar su madre que saben de la vida si siguen donde los vi por última vez. Entonces como explicar mi disgusto general…
Acepto el hecho de estar hasta la madre de tanto trabajar. Aunque parte de esto se debía la multiplicada de Seres que forman mi Enterprise y que requieren un presupuesto. Renunciar a uno seria como renunciar a mi propio trabajo y máxima creación, el arte de Ser. Además como podía darle gusto a los simpletones que decían que para ser alguien esta vida uno lo tenía que hacer repetidamente y permanentemente lo mismo, estudiar una ciencia por 12 años y después pasarse en el desempleo buscando el trabajo de ensueño. Creía que la inutilidad era la única característica que uno adquiría si uno hacia lo mismo todo el tiempo y pensaba las mismas vainas forever. Messi podría ser el mejor jugador de futbol, pero de ahí de ¿qué mas era capaz? Jugar FiFa 2010 en expert mode? Ahora prefería llevar la sonrisa de pillo e irónica a tener una sonrisa de perfecto idiota, la del tipico decandente integrado a la sociedad. Aquel borrego de destino tan feliz, de dias feriados y de evento rutinarios de lunes a viernes de 8 a 5 y de Saturday et Sundays off. Give me a freaking break!
Debía mantenerme insaciable, hambriento, voluble… ¡ansioso! – Buscar el fallo cardiaco no por estar viejo y tener el cuerpo podrido de grasa sino por estar deshaciéndome en un esfuerzo. Subiendo una montaña, peleando un fiero contrincante, sobre viviendo un asalto en Caracas Venezuela... Era un hombre de mundo, de calle, de horizonte… buscador, auto-destructor… valemadrista. ¿Por qué fomentar el miedo cuando hay una gran fundación debajo de mí?
A linchar todo el ser cotidiano que atreva a detener la soberbia de los proximos años. Despues de todo funciono y seguira funcionando porque este aparatoso Enterprise esta hecho de viento y siempre que cae se deja acariciar por aire.
Saturday, October 30, 2010
Despertares en cielos opacos
Tan pendejo. Habia despertado inquieto. Mi más grande deseo era irme a andar en bici y perderme en las montañas. Allá en el esfuerzo lograría olvidarme de la To-Do-List del camello. Ante el chagrín del cielo y la envidiable felicidad de los charcos decidí que era mejor escribir una lista de las cosas que más repudiaba en esta vida. Para empezar la gente. En especial la persona normalista, cuadriculada, sin chiste, en masada, amontonada, idéntica aquel/ella que dejaba sus destinos en las manos de dioses y políticos. Entre paréntesis escribí ‘todo el mundo’ al menos era igualitario y democrático. Segundo fueron los muebles y uno que otro objeto casero que tienen como fin ocupar espacios y sujetar me para que no pueda largarme a trabajar al circo. Excluí mis computadoras y mi teléfono móvil porque de alguna manera tenía una explícita dependencia para subsistir en el medio Borrego. Con estas dos categorías me bastaba. Deje el cielo y la lluvia en paz. No me molestaban simplemente hoy no me lo esperaba. Mire de nuevo por la mentana comprendí que el cielo era bipolar y no había manera de administrarle medicamentos. Me conforme con mentarle la madre y me puse a desdeñar un plan para la próxima época.
Thursday, October 28, 2010
Fin de la segunda Olimpiada, tres días para el inicio del noveno año olímpico en route a la tercera Olimpiada.
En épocas es como administro mi tiempo. En instantes es como trato de llevar la existencia aunque a veces termine arrastrado por la abominable vida y los contemporealismos de la integración social. Urgía al máximo creador de este desperfecto biológico terminarlo ¡sha! ¡Con Tsunamis no bastaba caray! Hacía falta una catástrofe estilo hollywoodense pero sin pinche gringo héroe y por supuesto sin Transformers. Volviendo al tema del tiempo… Hace días conversando con la compañera Ardilla ésta me explicaba sobre los eventos tangibles de su vida y como ella los mediaba para hacer de estos lo mejor posible. Sus comentarios me ayudaron mucho ya que apenas llegando a casa me puse a desdeñar un plan de silencio absoluto, un océano sin palabras en donde debía ahogarse lo que no debía existir mas. Una especie de vigilia para terminar la segunda Olimpiada de la mejor manera posible, y para así recibir los próximos cuatro años olímpicos en los cuales debía mantener mi rendimiento y tratar de seguir emancipándome. En el plano físico seguía teniendo avances y sabía que si el cuerpo estaba sano y fuerte mi mente estaría como un cuchillo filoso. El único problema a resolver era el rol de Lady Kokodrile quien fungía como asistente en el Enterprise, pero que mal o bien en los dos últimos años olímpicos había metido la peste de la rutina e integración social a mi casa. Esto aunque pareciera inofensivo había delimitado mi transcendencia llevándome a bajar mi rendimiento y a cometer una serie de errores. Admito error técnico. ¡Mea culpa vale! Su continuidad simple y sencillamente se convertiría tarde o temprano en un atentando a las fundaciones de lo establecido hace ocho años cristianos y que dio existencia a todo lo que soy ahora. Por lo tanto si había alguien que no debía tener cabida en la próxima época era este reptil.
Tuesday, October 26, 2010
Falsa alarma. Malditos como yo somos la causa y no el recipiente del dolor
Hoy desperté sintiéndome über re-maldito que si hubiese sido dios seguro y hubiese terminado con la humanidad así de simple. A la hoguera los irresponsables y malvivientes que piden y ruegan a dios para que resuelvan sus problemas. Después a los que compraron casa por pendejos y bueno ya de ahí en adelante todo el mundo. Para celebrar dicho acontecimiento haría un asado con todos los animales del mundo y me haría unos tacos con salsa chimichurri. Les aventaría a los damnificados los desperdicios para después aniquilarlos cuando estuvieran lambiéndolos. Por mi parte una vez bien tragado eructaría la palabra “güevos” como mi papa, y con esto cesarían de existir el universo junto sus chingaderas de galaxias. A la chingagada los UFO’s Aliens y los Ilegal aliens si los mexicans que anduvieran ilegalmente cruzando. Tan magnífica idea que no lleve a cabo por el pésimo momento que pasaba. No me alcanzaba para más, así que me conforme con la protocolaria mentada de madre al trabajo, al día, y por supuesto al gato. Tomándome mi café sin más comence a odiarlo todo con odio jarocho.
Transcurrió el día tal como esperaba, de las 9 a las 10… Me parecía tan ilógica el tiempo y tan innecesaria la rutina. Con el tiempo bastaba no se para que inventar cosas como rutina, horario, y sabe cuánta otra mamada. Trabaje, chatie por Feisbuk y me hice pendejo en intervalos. El gato era el único que mantenía su regularidad. ¡Jodia hasta no poder más!
A las tres de la tarde me sentía tan re-que-te-maldito que odia hasta pensar en gente. Tanta era la energía que despertaba mi consciente que comencé a experimentar actividades paranormales. A una pinche vieja desparecía dentro de un microondas y otro güey orinaba estiércol por la nariz. Por supuesto que tuve miedo ya que estaba en un conference call y temia decir una insensatez. De alguna manera u otra me encantaba caer preso en mis propios antithesis mentales mas cuando tenia que finguir como Borrego. Con dicha antesala al universo del subconsciente quien quería ser parte de la sociedad. Después de la conference call, me acosté a reposar la angustia y cuando mas a gusto estaba llego Lady Kokodrile. Y esta quien la invito, ¡y esta qué! escuche el pensamiento del eco decir. Pues nada que había tráfico y tal… que si la dejaba quedarse..., que porque no le contestaba los mensajes y una serie de mamada y media. ¿Cómo quería que le respondiera si estaba en otra dimensión? Al caso… se sentó en donde siempre se sienta de trás de mí. Me caguaba en paranoia. Agarre al gato y lo encerré en el baño. ¡Che, con el reino animal no puedo viste! Pensé.
Y odie y odie todos mis errores técnicos por habidos o por haber. No había de más que ahogar a todo el mundo con mi silencio que joder… Pingüino tráeme más vino please y haceté cargo del pinche gato.
Transcurrió el día tal como esperaba, de las 9 a las 10… Me parecía tan ilógica el tiempo y tan innecesaria la rutina. Con el tiempo bastaba no se para que inventar cosas como rutina, horario, y sabe cuánta otra mamada. Trabaje, chatie por Feisbuk y me hice pendejo en intervalos. El gato era el único que mantenía su regularidad. ¡Jodia hasta no poder más!
A las tres de la tarde me sentía tan re-que-te-maldito que odia hasta pensar en gente. Tanta era la energía que despertaba mi consciente que comencé a experimentar actividades paranormales. A una pinche vieja desparecía dentro de un microondas y otro güey orinaba estiércol por la nariz. Por supuesto que tuve miedo ya que estaba en un conference call y temia decir una insensatez. De alguna manera u otra me encantaba caer preso en mis propios antithesis mentales mas cuando tenia que finguir como Borrego. Con dicha antesala al universo del subconsciente quien quería ser parte de la sociedad. Después de la conference call, me acosté a reposar la angustia y cuando mas a gusto estaba llego Lady Kokodrile. Y esta quien la invito, ¡y esta qué! escuche el pensamiento del eco decir. Pues nada que había tráfico y tal… que si la dejaba quedarse..., que porque no le contestaba los mensajes y una serie de mamada y media. ¿Cómo quería que le respondiera si estaba en otra dimensión? Al caso… se sentó en donde siempre se sienta de trás de mí. Me caguaba en paranoia. Agarre al gato y lo encerré en el baño. ¡Che, con el reino animal no puedo viste! Pensé.Y odie y odie todos mis errores técnicos por habidos o por haber. No había de más que ahogar a todo el mundo con mi silencio que joder… Pingüino tráeme más vino please y haceté cargo del pinche gato.
Monday, October 25, 2010
Tres horas chingando seguro cansan a cualquiera.
El gato a penas escucha el adiós del grillo comienza a encimarse, a poner su nariz sobre mis labios, a cachetearme quedito, y cuando fracasa termina mordiendome las pantorrillas. Entre las telarañas de mi sueño, siento mis labios decir “Gato i’jo de puta salí” Tres horas suceden así hasta que la preocupación por el laburo me hace levantarme. Enderezado miro el reloj 7:15 AM, lo primero que pienso es porque carajos abrí los ojos, porque existe el día, que madres hago yo con un gato. Al carajo pienso, vivo entre borregos, a chingarle, esto es así ni modo --mi frases para consolarme, mi mantra de todas las mañanas. El chingao gato me ve, lo miro fijamente y siempre termino diciéndome a mí mismo Gato malparido. Quizá es costumbre o a veces necesidad, pero la primera acción después de preocuparme por el trabajo es prepara el café. El Gato me sigue hasta la cocina mejor dicho me conduce hacia esta. Llega hasta su comedor, huele sus platos vacios, me voltea a mirar y me dice en su lenguaje felino “Güey dame de comer”. Confieso que a veces valerme madre y para enseñarle quien manda me preparo el café y el nutrioso sándwich de Nutella. Otras escandalizado por el hambriento animal prefiero atenderle primero. Sin embargo, lo mas chimbo es que apenas me siento a trabajar el gato se lambe los bigotes por cinco minutos y despues se retira a dormir. ¡A que cabron! Tres horas chingando seguro cansan a cualquiera.
Sunday, October 24, 2010
Dia de cielo opaco de llovizna incipida que si escupís para arriba con seguridad mojas el cielo.
Hasta las personas más audaces y perspicaces como yo podemos tener un momento de desolación. No era de esperarse el estado anímico en que me encontraba si el trabajo había cesado y las horas del día se habían alargados largas por un cielo opaco de una llovizna insípida que con seguridad si escupía para arriba mojaba el cielo.
Con el gorila del trabajo controlado, volvía a deambular dentro de mi casa. Camina de un lado a otro con el gato detrás de mí. Quedándome quieto victima por un despiste mío se convertia en el momento ideal para saltara encima de mí. Mordía mis huesudos brazos mientras yo gritaba "gato hijo de puta salí!!!," así era como me lo sacaba de encima. Esto me volvía hacer caminar del cuarto a la cocina y de la cocina al baño pues sepase que vivo en un piso muy compacto.
Seguía echándole la culpa a los muebles y por supuesto a Lady Kokodrile. Admito que podría tener la culpa de toda esta situación infavorable, pero yo solo cometía errores técnicos; los errores de diseño eran responsabilidad de mis padres. Yo ya había hecho mucho con lo que habia sido, era y soy. Agréguese a toda esta querella hogareña, el agobio de los mensajes de text de Lady Kokodrile pidiéndome datos, memorándums, y no sé que otras vainas del Enterprise. Mi móvil parecía una cuenta Tweeter de un artista. Formulé que “estar chingando” es muy idéntico a “estar twiteando”, porque ambos se apoyan en una serie de comportamientos obsesivos.
En conclusión, pense que la vida seguía igual y solo cambiaria si durmiera todas las horas que llevo sin dormir o mejor si perdiera el conocimiento y despertara dentro un hospital diciendo que era ruso y mentandole la madre a las enfermeras y por supuesto al doctor en la lengua de Gogol .
Con el gorila del trabajo controlado, volvía a deambular dentro de mi casa. Camina de un lado a otro con el gato detrás de mí. Quedándome quieto victima por un despiste mío se convertia en el momento ideal para saltara encima de mí. Mordía mis huesudos brazos mientras yo gritaba "gato hijo de puta salí!!!," así era como me lo sacaba de encima. Esto me volvía hacer caminar del cuarto a la cocina y de la cocina al baño pues sepase que vivo en un piso muy compacto.Seguía echándole la culpa a los muebles y por supuesto a Lady Kokodrile. Admito que podría tener la culpa de toda esta situación infavorable, pero yo solo cometía errores técnicos; los errores de diseño eran responsabilidad de mis padres. Yo ya había hecho mucho con lo que habia sido, era y soy. Agréguese a toda esta querella hogareña, el agobio de los mensajes de text de Lady Kokodrile pidiéndome datos, memorándums, y no sé que otras vainas del Enterprise. Mi móvil parecía una cuenta Tweeter de un artista. Formulé que “estar chingando” es muy idéntico a “estar twiteando”, porque ambos se apoyan en una serie de comportamientos obsesivos.
En conclusión, pense que la vida seguía igual y solo cambiaria si durmiera todas las horas que llevo sin dormir o mejor si perdiera el conocimiento y despertara dentro un hospital diciendo que era ruso y mentandole la madre a las enfermeras y por supuesto al doctor en la lengua de Gogol .
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